Cuando MAN arrancó la producción en serie del eTGX en Múnich en 2025, la pregunta era si una planta diésel centenaria podía fabricar camiones eléctricos en volumen. La respuesta llegó pronto: unos 1.300 camiones eléctricos en el primer año, saliendo de la misma línea que sus hermanos diésel.
El cuadro técnico
- Baterías modulares: paquetes LFP configurables de unos 240 a 560 kWh, para que el operador pague exactamente la autonomía que necesitan sus rutas.
- Autonomía: unos 500 km para una tractora típica — hasta unos 570 km en la configuración de semirremolque más favorable, y aún más en chasis con la batería máxima.
- Potencia: hasta 544 CV (400 kW), con una conducción que engancha discretamente a los conductores de tractoras eléctricas.
- Carga: preparado para la era del megavatio; la carga de alta potencia lo posiciona frente al Mercedes-Benz eActros 600 y al Volvo FH Aero Electric.
Por qué importa la modularidad
La apuesta de MAN es que los operadores no quieren una batería grande, sino la correcta. Una tractora regional que nunca supera los 300 km al día no debería cargar (ni financiar) 560 kWh de celdas. La capacidad configurable convierte la batería de coste fijo en una decisión de especificación, igual que elegir motor y relación de eje en el mundo diésel.
El cuadro competitivo
Con el eActros 600 consolidado, la nueva generación de Volvo llegando y Scania abriendo pedidos listos para MCS, el mercado europeo del largo recorrido eléctrico tiene ya cuatro actores serios entregando volumen real. Para el comprador, eso significa algo nuevo: elección, y la presión de precios que la acompaña.
Fuentes: electrive, MotorWatt EV Database, Otomotiv Ajansı
Foto de portada: MarcelX42 via Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

