A velocidad de autopista, la mayor parte de la energía de un camión se va en apartar el aire. Como la resistencia crece con el cuadrado de la velocidad, la aerodinámica es una de las mayores —y peor entendidas— palancas del coste de combustible, solo por detrás del conductor.
Lo que de verdad funciona
- Deflectores de techo y cabina ajustados a la altura del remolque: uno mal ajustado cuesta más que ninguno.
- Cerrar el hueco tractora-remolque y faldones laterales que suavizan el flujo.
- Dispositivos traseros (boat-tail), que reducen la estela de baja presión tras el remolque.
- Retrovisores aero o cámaras, carenados de chasis, tapacubos.
- Mantenerlo intacto: un faldón roto devuelve el ahorro en silencio.
El multiplicador de la velocidad
Ningún paquete aero supera la medida más barata: la disciplina de velocidad. Como la resistencia es cuadrática, bajar algo la velocidad de crucero ahorra un combustible que ninguna carrocería alcanza.
Leer las cifras
El ahorro aero es real pero condicional: depende de velocidad, ruta, viento lateral y ajuste. En camiones de batería, menos resistencia es más autonomía, así que la aerodinámica importa más, no menos, en la era eléctrica.

