La vibración de la transmisión es más que una molestia: sin atender, destroza rodamientos de caja y ejes, agrieta soportes y puede dejar caer un árbol a la carretera. Lo bueno: sigue reglas.
Leer la vibración
- Crece con la velocidad, se siente en el suelo: desequilibrio o crucetas gastadas.
- Crece con las revoluciones sin importar la marcha: soportes de motor/caja.
- Golpe seco al arrancar/cambiar: juntas gastadas o un soporte central cansado.
Los culpables habituales
- Crucetas gastadas: muévelas a mano; cualquier juego implica cambio.
- Falta de engrase: muchas juntas necesitan grasa — añádelo al plan de mantenimiento.
- Soporte central: soporte de goma perecido.
- Desequilibrio: pesos perdidos, barro.
- Ángulos de trabajo incorrectos tras cambiar la suspensión.
Primero la seguridad
Un árbol que se suelta a velocidad es catastrófico. Un juego perceptible o un soporte agrietado es un fallo de aparcar. El equilibrado es cosa de taller — cambia las juntas en juego.
Información general para profesionales. Sigue la documentación del fabricante.

