Si un fabricante encarna el reordenamiento del mercado europeo de autobuses, es BYD. El gigante chino triplicó sus matriculaciones europeas de autobuses eléctricos el año pasado — un 206 % más, hasta 1.305 unidades — entregó su autobús eléctrico número 5.000 en Europa (en Dinamarca) y amplía su planta húngara hacia una capacidad anual superior a 1.000 unidades.
De importador a fabricante europeo
La aceleración húngara es el movimiento estratégico. La producción local acorta la entrega, suaviza las objeciones arancelarias y de compra, y transforma a BYD de exportador en actor industrial europeo — con empleo europeo asociado. Es el mismo guion que los fabricantes japoneses ejecutaron en los años ochenta, comprimido a la mitad de tiempo.
El cuadro competitivo
- Yutong lidera las matriculaciones europeas de e-bus; BYD es el que más sube — dos marcas chinas en la cima de un mercado que inventó Europa. Todas las cifras en nuestro análisis de mercado.
- Los actores europeos responden con tecnología y servicio: Solaris en hidrógeno y batería, MAN y Mercedes con programas de autobús urbano de volumen.
- Para los operadores, la competencia es inequívocamente buena: precios, garantías y plazos de entrega se mueven a favor del cliente.
La próxima prueba son los camiones: si BYD y sus compatriotas pueden repetir el guion del autobús en el mercado de carga europeo, mucho más fragmentado. La fábrica húngara sugiere que tienen intención de averiguarlo.
Fuentes: Driving ZEV, Sustainable Bus
Foto de portada: MB-one via Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

