El mercado de camiones de Norteamérica ha recuperado el pie. Los pedidos netos preliminares Class 8 alcanzaron las 30.500 unidades en junio de 2026 — un salto del 241 % respecto al mismo mes del año pasado, según datos de FTR, y el mayor avance de una racha de crecimiento de siete meses.
Qué hay detrás del repunte
Las flotas se contuvieron durante una larga recesión del flete, envejeciendo su equipo en lugar de reponerlo. Esa demanda de reposición contenida choca ahora con la incertidumbre regulatoria en torno a las próximas normas de emisiones — una combinación que históricamente produce comportamiento de precompra, con flotas pidiendo antes de las subidas de coste esperadas. Los analistas del sector debaten abiertamente cuánto de la fortaleza de 2026 es exactamente eso.
Mientras tanto, el cuadro global cambia
La otra historia ocurre en China, donde las ventas de camiones pesados de nueva energía alcanzaron unas acumuladas 337.000 unidades entre enero de 2025 y mayo de 2026, empujando la penetración eléctrica del segmento por encima del 29,5 %. Casi uno de cada tres nuevos camiones pesados vendidos en el mayor mercado del mundo es ya de batería — una señal de hacia dónde va la curva de coste global, sea cual sea el ritmo que elijan otras regiones.
La conclusión
Las carteras de pedidos están sanas, pero la composición cambia: demanda de reposición diésel en Norteamérica, electrificación acelerada en China y Europa en medio, construyendo corredores de carga mientras sus fabricantes pelean por el liderazgo de cero emisiones. El ciclo va al alza — y se ve distinto a todos los anteriores.
Fuentes: Transport Topics, CleanTechnica, Heavy Duty Trucking
Foto de portada: Jason Lawrence via Wikimedia Commons, CC BY 2.0

